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Es posible ser progresista y antiabortista ?

17 de octubre de 2012 a las 23:13

A mi esta nota por parrafos me gusta, por parrafos me hace ruido, por parrafos lo detesto al autor, aun asi, la copio para mostrarles mas que nada una vision un poco menos ultra...
Pensar el aborto. Hernán Brienza

Yo creo que no estoy a favor del aborto. Desde el punto de vista
estrictamente individual me parece un hecho tristísimo y lamentable. No
estaría en condición de decir que jamás permitiría que una mujer
abortara un hijo mío porque las circunstancias de la vida son tan
irreverentes que andar por allí dando sentencias categóricas me parece,
al menos, un acto de poca elegancia. Pero hay algo allí que me entumece
de tristeza vital. Tengo una visión extremadamente humanista las
conductas, claro, no siempre tienen la dignidad de las perspectivas que me impide celebrar cualquier interrupción de un proceso vital, sea cual fuera ese proceso. Repito: creo que si de mí dependiese, y en términos
estrictamente personales, no impediría que la vida siguiese su curso
"natural".

Creo que el debate sobre el aborto está plagado de hipocresías, de
prejuicios, de intolerancias, de brutalidades. Como en un damero
ideológico, quienes están en contra del aborto entienden que un Dios de dudosa manifestación pública, al menos coloca alma y vida desde el
momento del encuentro entre el óvulo y el espermatozoide y que, por lo
tanto, la decisión de dar o quitar vida le corresponde a ese ser
todopoderoso y no a los hombres. Cuesta creer que algunos de esos
hombres y mujeres capaces de aferrarse a cualquier cruzada brutal desde la invasión a Jerusalén en el siglo XI, atravesando la conquista
española con su brutal colonización y concluyendo con el apoyo a la
última dictadura militar argentina con sus violaciones a los Derechos
Humanos tengan tanta preocupación por la interrupción de un vida que
aún no ha nacido. Como si en su escala de valores tuviera más peso la
vida de un "por nacer" que la de un "nacido". Christian von Wernich, el
capellán de la Policía Bonaerense que se paseaba entre los cuerpos
torturados de los centros clandestinos de detención, por ejemplo, está
en contra del aborto. Encuentro allí, por lo menos, una contradicción
teórica, ética y práctica.
En el otro extremo, sectores autodenominados progresistas y de
izquierda sostienen como un dogma de fe que la vida se inicia cuando
ellos quieren que se inicie y echan mano a la religión de la ciencia
para asegurar que la vida, la persona, comienza, pongamos, después de
los tres meses de gestación. Y se aferran a ese dogma porque, claro, si
reconocen que no es así se les desmorona su armazón ideológico. Es
decir, si le otorgan entidad a "eso" que está creciendo en el vientre de la mujer se trata de una operación de cosificación de una vida no
pueden sostener, más tarde, que la vida es el principal de los valores y que, por lo tanto, toda violación de los Derechos Humanos es un delito
aberrante. Incluso, algunos sectores radicalizados celebran con
pancartas el "Sí al aborto", como si se tratara de un partido de fútbol. Y hay demasiado dolor y gravedad en el asunto como para andar
festejando la interrupción de una vida como si se tratara de un gol de
Nueva Chicago.
Estoy convencido que el aborto significa la interrupción de un
proceso vital. Que con sólo esperar unos meses se produce un ser único e inigualable como usted y yo, estimado lector que merecería, al menos, una oportunidad de decidir. Negar esto es una aberración lógica e ir
contra la ley de la causalidad. Entiendo, en este punto, a los sectores
antiabortistas no fundados en el fanatismo religioso y en el
autoritarismo medieval. Hay razones desde una concepción humanista que
están en contra de la despenalización del aborto que deben ser atendidas y respetadas y que no pueden ser prepoteadas por un progresismo vacuo,
esloganero, prejuicioso y peligroso. No toda persona que está en contra
del aborto es heredero de Tomás de Torquemada. Es posible ser
progresista y antiabortista, lamento comunicarles.
Y está más que claro que es imposible iniciar un debate serio sobre
el tema si cada vez que alguien defiende la posibilidad de la
despenalización del aborto es inmediatamente tachado de "asesino",
"genocida", "zurdo" y "satánico". Se puede ser de derecha y abortista,
está claro. Es más, hay algunos discursos que disfrazados de
"progresistas" no son otra cosa que darwinismo y malthusianismo
escondidos. Hablar de políticas de control de natalidad, sugerir que es
mejor que "los pobres no tengan tantos hijos" o que "reduciría el nivel
de habitantes en las villas" son el grotesco de algunos discursos que
también están presentes detrás de las buenas intenciones de liberales
progresistas.
(Digresión: ¿Se puede realizar un cruce entre políticas demográficas y aborto? ¿Hay en los discursos abortistas y antiabortistas modelos
civilizatorios diferentes? ¿Es posible que haya una interna en la
dirigencia de los países occidentales y cristianos respecto del control
de natalidad de los países periféricos?)
Está claro que toda discusión y debate sobre el aborto está por
encima del caso en que esa concepción sea resultado de una violación.
Sostener que la mujer debe llevar adelante el embarazo producto de la
violencia sólo demuestra la concepción antediluviana, precámbrica ni
siquiera medieval, a esta altura de quien la enuncia. Allí se cuela
claro la dominación machista en la producción de sentidos de una
sociedad. La asociación ilícita Pro-Vida y algunas actitudes del jefe de gobierno de Buenos Aires, Mauricio Macri, forman parte de esa
concepción ultrajante y dominadora que impide el desarrollo en libertad
de la voluntad de las mujeres.
Pero claro que también es necesario analizar qué ocurre con los
discursos individualistas producto de concepciones libertarias
neoliberales en los cuales el cuerpo es propiedad aislada de la propia
mujer. Desgraciada y al mismo tiempo milagrosamente, los procesos de
vida reproductivos colocan a la mujer en un lugar protagónico que el
hombre no tiene. Llevar en su cuerpo un "proceso de vida" obliga a la
mujer a tener mayor responsabilidad a la hora de tomar decisiones de
este tipo. Es posible abortar libremente, lo que es impensable es
abortar "alegremente".

Pero mucho más allá del debate personal sobre el aborto donde las
posturas individuales sobre temas tan contundentes como la vida y la
muerte deberían ser, por lo menos, un poco menos categóricas los
argentinos nos debemos un debate sobre la cuestión pública y su
resolución. La primera discusión es una cuestión de fe, de gustos, de
pareceres, de decisiones individuales incuestionables y que poco sentido
tiene entrar a desarticular. Lo que sí es importante y el kirchnerismo
como motor de transformación de la sociedad tiene la obligación de
realizar es resolver el estado de situación pública del tema.
Los argentinos nos merecemos una ley de despenalización del aborto
verdaderamente progresista y responsable. Porque en términos colectivos
es necesario aplicar la política del mal menor o la disminución del
daño. ¿Qué causa más daño a una sociedad? ¿La interrupción de un proceso vital en sus primeras semanas o una vida arruinada para una "desmadre", un "despadre" o un "ser no querido"? ¿Qué causa más daño a la sociedad: un aborto o la muerte de la muchacha que es sometida a prácticas
siniestras por especuladores de la salud? ¿Qué es preferible: que
clínicas privadas especulen económicamente con la tranquilidad de las
familias de clase medias y acomodadas que tiene recursos para abortar o
que el Estado, con su intervención, ponga fin a un negocio que juega con la vida y la muerte de miles de argentinas? A todas estas preguntas hay que sumar una última cuestión: el estado actual del aborto en nuestro
país perjudica a las mujeres pobres, las condena a la estigmatización, a la desigualdad y a la muerte. Más allá de nuestras concepciones
individuales sobre el aborto, un gobierno progresista, transformador, de izquierda, nacional y popular tiene la responsabilidad de llevar a la
Argentina hacia un mejor puerto. Al menos a uno en el que no sean
vapuleadas, victimizadas y reventadas en salitas inmundas, en manos de
explotadores de la vida y de la muerte, las mujeres pobres de nuestros
país. Porque se sabe, las mujeres de buena posición social abortan cómo y cuando quieren, alegre y tremendamente.
Por esta razón, por la del mal menor, por la de la minimización del
daño, y no por cuestiones esotéricas, o por falsos progresismos,
tratando de evitar esquematismos, eslóganes, acusaciones ... y
necias, es que yo, que estoy en contra de la interrupción de cualquier
proceso vital desde la concepción hasta la muerte natural o
autodecidida estoy a favor de una ley que no sólo despenalice, sino que también reglamente el aborto en mi país. Por una sencilla razón: quiero vivir en un país más feliz y donde reine el amor y la igualdad.

18 de octubre de 2012 a las 19:29

¿desde cuándo
el progreso consiste en acabar con la vida de un ser humano?

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18 de octubre de 2012 a las 22:38

Yo estoy en contra
de la pena de muerte, de la del culpable y, por supuesto, de la del inocente. A ver, explícame qué delito ha cometido una criatura que aún no ha nacido.

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18 de octubre de 2012 a las 22:54

La iglesia no está a favor de la pena de muerte,
no figura en ninguno de sus mandamientos ni de sus dogmas que los católicos tengamos que estar a favor de la pena de muerte, aunque particularmente una persona en concreto pueda estarlo. De la premisa que te acabo de poner, se deduce que las deducciones que has sacado son totalmente erróneas.

No has respondido a mi pregunta.

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18 de octubre de 2012 a las 23:34

Te vuelvo a decir
que la Iglesia no está a favor de la pena de muerte. Puede entender en algunos casos, dependiendo de la situación y de cada país, que ésta sea "el único camino posible para defender eficazmente del agresor injusto las vidas humanas", pero no dice que los católicos debamos apoyar la pena de muerte. Es más, de estar a favor o en contra, está más bien en contra, ya que continúa diciendo que "si los medios incruentos bastan para proteger y defender del agresor la seguridad de las personas, la autoridad se limitará a esos medios". (Catecismo, 2267)

Por otra parte, te recuerdo que no es lo mismo la pena de muerte aplicada a un asesino que a un inocente que se encuentra en el seno de su madre y que no ha cometido delito alguno. De esta pena de muerte última es de la que te pedía que me hablaras, aunque ya veo que estás a favor.

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18 de octubre de 2012 a las 23:47

La iglesia ha intercedido
en numerosas ocasiones cuando alguien ha sido condenado a muerte. Creo que su oposición a la pena de muerte es bastante clara. Mi posición es también contraria a la pena de muerte.

No soy yo quien desvirtúa los post, sino vosotras con vuestros oídos sordos. A veces tengo la impresión de estar luchando contra molinos de viento.

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19 de octubre de 2012 a las :24

Sería la primera vez
que la Iglesia convoca una manifestación. La Iglesia, como estado, el estado Vaticano, no convoca manifestaciones, aunque pueda manifestarse en contra de una política determinada. De eso no se deduce que esté a favor de la pena de muerte. Los que sí pueden manifestarse son los curas y los obispos, al igual que los laicos. Y no confundas una política puntual de algunos obispos en un determinado país con la Iglesia en su conjunto. Curas y obispos los hay de todas clases, rojos, azules y del resto de los colores; algún cura guerrillero creo que hay por ahí, y de eso tampoco se deduce que la Iglesia apoye revoluciones del proletariado ni cosas por el estilo.

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19 de octubre de 2012 a las :31

Vuelvo a repetirte
que la Iglesia está en contra de la pena de muerte. Lo que te he dicho antes ha sido para casos excepcionales, que hoy día "suceden muy rara vez, si es que ya en realidad se dan algunos"(Evangelium vitae, 56), (Catecismo, 2267).

Me temo que no lucho contra molinos ni contra gigantes, sino contra algo mucho peor: Saras y Llumetas.

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19 de octubre de 2012 a las 10:10

Claro que se puede ser progresista y estar en contra del aborto!
Recuerdo un manifesto que redactaron mujeres conocidas de la vida pública (entre ellas periodistas, profesoras de universidad, directoras, diseñadoras, presentadoras...), que escribieron algo muy acertado:

"No hay nada más progresista que defender a los más indefensos.

Lo más "conservador" es hacer política o negocios con la vida de los más débiles. Así ocurrió muchas veces en la historia. (...)"

Si quieres leer más:

http://www.forumlibertas.com/frontend/forumlibertas/noticia.php?id_noticia=10387

Un saludo,

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19 de octubre de 2012 a las 15:41

Estoy en desacuerdo " estructuralmente", pero a la vez
se que esto es lo mas que puede 'evolucionar' un provida; o sea, no va a perder ni la mistica fetista ni la subjetividad del concepto vida, pero quiza acepte que mas alla de todo eso en que cree tan firmamente,( y que en su mundo ideal el aborto no exitiria), el mal menor es prevenir las complicaciones que trae aparejada la clandestinidad. Yo me conformaria con que un par de providas de mi entorno y de aca lleguen al nivel de iluminacion del autor de esta nota.

Sin libertad y autodeterminacion sobre algo tan basico como el propio cuerpo, no hay progresismo alguno

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20 de octubre de 2012 a las :54

hola llum
mira, este, te leo aqui, pero me dejas dudando de lo q dices... aunq me disculpo yo de no haber leido el post inicial, todo, pero si la parte del q jamas permitiria q abortaran a un hijo de el, y me aburrio, y leo el debate de uds, pero no entiendo p q las pobre abortan , pero llorando de dnd sacaste eso, del post inicial o fueron tus propias palabras..... tu intelecto pue, es q no entendi esa parte para nada....

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20 de octubre de 2012 a las 11:17

¿seguimos?
Otra es Directora General Fundación INTEGRA,
otra es Jefa Oncología Pediátrica Hospital de Madrid,
otra es Notario,
otra es profesora de la Universidad Pública del País Vasco,
otra es Decana de la Facultad Medicina Universidad CEU San Pablo,
otra es Profesora Titular de Derecho Administrativo Universidad de Valladolid,
otra es Profesora Titular Derecho Administrativo UNED,
otra es Profesora Derecho Administrativo Univ. Carlos III - Presidenta EASSE,
otra es Presidente Mujer y Trabajo Sevilla - Directora General CODEM,
otra es Directora Revista Hola!- México,
otra es Doctora en Químicas. Decana Facultad Ciencias UFV,
otra es Actriz,
otra es Escritora,
etc, etc, etc...

Creo que tenemos una percepción del progresismo, diametralmente diferente,

Un saludo,

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20 de octubre de 2012 a las 11:22
En respuesta a pupipipipipi

Estoy en desacuerdo " estructuralmente", pero a la vez
se que esto es lo mas que puede 'evolucionar' un provida; o sea, no va a perder ni la mistica fetista ni la subjetividad del concepto vida, pero quiza acepte que mas alla de todo eso en que cree tan firmamente,( y que en su mundo ideal el aborto no exitiria), el mal menor es prevenir las complicaciones que trae aparejada la clandestinidad. Yo me conformaria con que un par de providas de mi entorno y de aca lleguen al nivel de iluminacion del autor de esta nota.

Sin libertad y autodeterminacion sobre algo tan basico como el propio cuerpo, no hay progresismo alguno

Hola pupi,
Creo que ningún provida (en su sano juicio), estaria en contra de evitar todo sufrimiento a una mujer embarazada sin quererlo.
Lo que un provida defiende es que a esta mujer se le pueda brindar toda la ayuda posible para que pueda salir adelante, siendo al final madre o dando a ese niño/a en adopción.

Un saludo,

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22 de octubre de 2012 a las 9:21

Hola sarah,
Pues quien no quiere ayuda y no quiere ser madre, es LIBRE de hacer lo que crea más conveniente, aunque nos parezca terrible al colectivo provida. ¿Qué más podemos hacer? NADA.

Así de sencillo, parece que no quieras asumir que aqui nadie fuerza ni obliga a nada. El uso de la fuerza y de la violencia son conceptos proaborto.

¿Aclarado?

Un saludo,

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22 de octubre de 2012 a las 9:33

Lo mismo que le he dicho a llum,
Nuestros conceptos de progresismo son muy distintos, por más que tu vengas a apropiarte de esta palabra.

Me ha gustado mucho cómo ha enfocado Guille el tema del "progresismo", aunque fuera en medio broma. Está claro que en esta lista, todas han progresado en su campo y lo siguen haciendo a dia de hoy... aunque, cómo bien dice Karma, ofenderse porque alguien te tache de "carca" nos debería resvalar, y creo que a todas estas mujeres de la lista, les debe importar muy poco lo que opinéis.

Un saludo,

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22 de octubre de 2012 a las 17:33

A mi lo que me causa cierta gracia es que por esta razón se catalogue a la persona
De progresista o conservador.

De hecho me causa muchísima risa cuando luego de decir lo que pienso de muchos aspectos de la vida como sociedad, economía y un sin fin de asuntos y me dicen ah pues tú entonces eres progresista y en otras me dicen ah pues tú entonces eres conservadora, y cuando digo que vamos a ver.. en mi caso no puedo auto proclamarme nada porque en muchas cosas soy afín a la "ideología progresista" y en otros "conservadora", lo mismo que hay muchas cosas en las que estoy totalmente en desacuerdo en ambas ideologías.

Me cuesta entender como las personas puedan ser tan cuadriculadas como para seguir a rajatabla una cierta ideología y que todo lo que salga de esa ideología pues sea sinónimo de la más aberrante de las ideas.


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22 de octubre de 2012 a las 23:53

Pues yo no lo veo así.
Ni tan siquiera es parecido.

Aunque supongo que muchos pensarán que están en una ideología determinada y realmente no es así.

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24 de octubre de 2012 a las 16:37
En respuesta a lincy9

A mi lo que me causa cierta gracia es que por esta razón se catalogue a la persona
De progresista o conservador.

De hecho me causa muchísima risa cuando luego de decir lo que pienso de muchos aspectos de la vida como sociedad, economía y un sin fin de asuntos y me dicen ah pues tú entonces eres progresista y en otras me dicen ah pues tú entonces eres conservadora, y cuando digo que vamos a ver.. en mi caso no puedo auto proclamarme nada porque en muchas cosas soy afín a la "ideología progresista" y en otros "conservadora", lo mismo que hay muchas cosas en las que estoy totalmente en desacuerdo en ambas ideologías.

Me cuesta entender como las personas puedan ser tan cuadriculadas como para seguir a rajatabla una cierta ideología y que todo lo que salga de esa ideología pues sea sinónimo de la más aberrante de las ideas.


Si tiene plumas, pico, nada y dice cuac
es pato
Prefiero que conservadores y progresistas se asuman como tales,en lugar de medias tintas, o que el progresismo, o conservadurismo llegue " hasta aca nomas":
Lamentablemente en estos temas hay que ser coherentes.
Muchos dicen, yo estoy en contra del aborto, salvo que sea en caso de violacion, acaso el embrion formado fruto de una violacion es de clase b? su vida vale menos que la de un embrion accidental en una relacion consentida? o lo que quieren es castigar a una mujer que lo hizo por gusto pero quedo embarazada? Entonces que penalizamos, el aborto, o el sexo?

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24 de octubre de 2012 a las 18:34
En respuesta a pupipipipipi

Si tiene plumas, pico, nada y dice cuac
es pato
Prefiero que conservadores y progresistas se asuman como tales,en lugar de medias tintas, o que el progresismo, o conservadurismo llegue " hasta aca nomas":
Lamentablemente en estos temas hay que ser coherentes.
Muchos dicen, yo estoy en contra del aborto, salvo que sea en caso de violacion, acaso el embrion formado fruto de una violacion es de clase b? su vida vale menos que la de un embrion accidental en una relacion consentida? o lo que quieren es castigar a una mujer que lo hizo por gusto pero quedo embarazada? Entonces que penalizamos, el aborto, o el sexo?

Yo soy de las medias tintas.
Considero que no todo tiene que ser de extremos, hay razones y razones, puntos intermedios, de lo contrario ¿en qué tipo de mundo viviríamos?.

No es cuestión de penalizar el sexo, es cuestión de responsabilidad, de no frivolizar algo que a mi parecer es sagrado, como lo es el ser humano en todas sus etapas del desarrollo y no hablo solo del embrionario-fetal.
Porque para mi el otorgarle la palabra "derecho" de la mujer a interrumpir un proceso tan vital como una vida humana en desarrollo es frivolizar.

Supongo que al momento de plantearme si la vida concebida por culpa de una violación como si lo es por relación consentida vale menos, es como si yo te planteara que qué diferencia se te hace a vos entre abortar a un feto de 12 semanas que de 30, a no ser que seas de las que estés a favor de la interrupción del embarazo en cualquier semana de gestación. Podría decirte a ti también que para despenalizar el aborto tampoco que tendría que haber medias tintas, porque o es todo o es nada.





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24 de octubre de 2012 a las 18:40
En respuesta a lincy9

Yo soy de las medias tintas.
Considero que no todo tiene que ser de extremos, hay razones y razones, puntos intermedios, de lo contrario ¿en qué tipo de mundo viviríamos?.

No es cuestión de penalizar el sexo, es cuestión de responsabilidad, de no frivolizar algo que a mi parecer es sagrado, como lo es el ser humano en todas sus etapas del desarrollo y no hablo solo del embrionario-fetal.
Porque para mi el otorgarle la palabra "derecho" de la mujer a interrumpir un proceso tan vital como una vida humana en desarrollo es frivolizar.

Supongo que al momento de plantearme si la vida concebida por culpa de una violación como si lo es por relación consentida vale menos, es como si yo te planteara que qué diferencia se te hace a vos entre abortar a un feto de 12 semanas que de 30, a no ser que seas de las que estés a favor de la interrupción del embarazo en cualquier semana de gestación. Podría decirte a ti también que para despenalizar el aborto tampoco que tendría que haber medias tintas, porque o es todo o es nada.





Se me coló un "que".
Quise decir:
"Podría decirte a ti también que para despenalizar el aborto tampoco tendría que haber medias tintas, porque o es todo o es nada"

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