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La lactancia materna, todos los detalles!!!

Última respuesta: 12 de marzo de 2004 a las 21:57
Beth011173
Beth011173
12/3/04 a las 20:09

¿Por qué es mejor amamantar? Los beneficios para el bebé

La American Academy of Pediatrics (Academia estadounidense de pediatría) recomienda a las madres amamantar a sus bebés por lo menos durante el primer año de vida y, exclusivamente, durante los primeros seis meses. Existen buenas razones para tal recomendación. Los niños que han sido alimentados con leche materna tienen menos probabilidades de presentar infecciones a los oídos, alergias, vómitos, diarrea, neumonía, diabetes juvenil y meningitis. Información reciente sugiere que la leche materna estimula el crecimiento cerebral de su bebé. Los bebés digieren con mayor facilidad la leche materna que la fórmula, la leche de vaca o la leche de cabra. Contiene todos los minerales requeridos y la proporción justa de sustancias nutritivas. Además, la leche materna es conveniente porque es gratis y siempre está lista cuando su bebé tiene hambre y no es necesario prepararla. Los beneficios para la salud se mantendrán durante todo el periodo en que madre e hijo deseen continuar con la lactancia materna.

Los beneficios para la madre

La alimentación al seno materno le otorga beneficios definitivos, tanto para su salud, como para la de su bebé. Además de ser la manera ideal de establecer lazos con su bebé recién nacido, la lactancia ayuda a estimular las hormonas necesarias para que su útero recupere el tamaño que tenía antes del embarazo. Según algunos estudios, las mujeres que amamantan a sus hijos tienen un 50% menos de probabilidades de presentar cáncer mamario antes de la menopausia, además de un menor riesgo de cáncer ovárico y osteoporosis. Amamantar también le ayudará a perder peso después del embarazo, ya que consume el tipo especial de grasa adquirida durante el embarazo antes de que pase a ser parte definitiva de su cuerpo.
Amamantar le ayudará a perder ese peso al ritmo preciso. Aunque no es deseable perder demasiado peso al poco tiempo de haber dado a luz. Durante la lactancia, las madres necesitan ganar entre dos y medio a 5 kilogramos sobre su peso anterior al embarazo para mantener su cuerpo saludable mientras alimentan a sus hijos. Si pierde peso demasiado rápido, su producción de leche podría verse afectada cuando su bebé crezca en forma acelerada y necesite comer más. Ese sobrepeso en general desaparecerá naturalmente durante los primeros seis meses.


¿Qué esperar al comienzo?

La leche materna comienza a bajar pocos días después del nacimiento de su bebé. Hasta entonces, sus pechos estarán ocupados produciendo el calostro que su hijo beberá en lugar de la leche. Esta sustancia espesa y de color amarillento es rica en proteínas y anticuerpos que ayudarán a su bebé a combatir las enfermedades. La función del calostro es ser el primer alimento que ingiere su bebé, al igual que su primera "inmunización" contra enfermedades. Su bebé tiene grandes reservas de agua y grasa que puede utilizar mientras ingiere esta valiosa sustancia. Su estómago, a esta edad, sólo tiene capacidad para contener el equivalente a una cucharadita de líquido, de modo que una pequeña cantidad será suficiente.
Su cuerpo está especialmente preparado para la lactancia y el de su bebé, para amamantarse; sin embargo, esto no significa que usted no vaya a necesitar un poco de ayuda al principio. Mientras aún se encuentre en el hospital, alguien deberá ayudarle a poner al bebé en su pecho lo antes posible, ayudarle a que su bebé lleve su boca al pezón y enseñarle a usted a distinguir si su bebé está mamando correctamente. Idealmente, el proceso de amamantamiento se facilita si el bebé es puesto al pecho apenas nace. Si todavía necesita ayuda cuando haya vuelto a su casa, solicite al personal del hospital que le recomiende algún lugar donde acudir. Podrá obtener asistencia adecuada en cuanto a servicios de lactancia en el mismo hospital o en otros centros de servicio de salud. Todos necesitamos ayuda; e incluso las madres muy experimentadas se pueden enfrentar a situaciones especiales.

Una vez que baje su leche, es posible que su recién nacido quiera mamar a cada hora durante sus primeros dos días de vida. Esto ayudará a que su cuerpo logre una buena producción de leche, ideal para satisfacer las necesidades de su bebé. En un plazo de tan sólo dos a cuatro días, su cuerpo se ajustará a esta "información" y su bebé necesitará alimentarse con menor frecuencia, es decir, cada dos o tres horas o entre 8 y 12 veces en un período de 24 horas.

Esto forma parte del período normal de transición y no significa que su bebé no esté satisfecho con usted, con su leche o sus cuidados. La inquietud y llanto de su bebé indican que él sabe lo que necesita y cómo hacérselo saber a quienes se lo darán. A esta edad, el período de amamantamiento generalmente toma entre 10 y 15 minutos en cada pecho.


¿Cómo lograr una buena producción de leche materna?

Cuando una madre amamanta, una buena alimentación, una gran cantidad de líquido y un buen descanso son elementos esenciales. La madre debe dormir cuando su bebé lo hace y beber gran cantidad de líquidos que contribuyan a su salud. La leche, el agua y los jugos son una buena opción. Relájese. Deshágase de tareas innecesarias, visitas molestas y todo tipo de tensiones y concéntrese en usted y en su bebé.
Es necesario que usted mantenga una dieta balanceada y saludable para así conservar una buena producción de leche materna, lo que no significa que su alimentación deba ser demasiado elaborada. Algunos lactantes son bastante sensibles a ciertos alimentos que forman parte de la dieta de su madre. Si su bebé se muestra molesto después que usted haya comido algo muy sazonado, es probable que ése sea el problema. Sin embargo, en general, las madres en período de amamantamiento pueden comer lo que deseen, siempre y cuando se trate de una alimentación saludable.

Las madres vegetarianas que amamantan a sus hijos deben poner mucha atención a que su dieta contenga suficientes vitaminas y minerales. Si tiene dudas acerca de su alimentación, su médico podrá recomendarle a un nutriólogo o dietista que le ayude a elaborar una dieta adecuada. Tres comidas sanas y un par de refrigerios al día le ayudarán a sentirse bien y a mantener una buena producción de leche.

El chupón es muy útil para tranquilizar al bebé. Sin embargo, recuerde que si le ofrece un chupete a su bebé durante las primeras semanas de vida, es posible que mame menos, lo que a su vez afectará su producción de leche. Un estudio reciente demostró que el uso del chupete puede interferir con el éxito de la alimentación al seno materno. De manera que es aconsejable posponer el uso del chupete hasta que su producción de leche esté bien establecida, lo que generalmente sucede hacia el final del primer mes. En vez de usar el chupete, trate de colocar las manitas del bebé cerca de su boca al momento de envolverlo siempre que mantenga sus manitas limpias. De esta forma, el bebé podrá llevarse las manos a la boca, tal como lo hacía cuando estaba en su útero, y así se tranquilizará.


La estrategia del biberón

Si desea que su bebé comience a alimentarse con biberón, debe esperar a que tenga al menos entre 2 y 4 semanas de vida. Sin embargo, no debe sorprenderse si, en un comienzo, su bebé rechaza el biberón, aún cuando contenga leche que usted se ha extraído del pecho. La razón es sencilla; un bebé que ha sido amamantado conoce perfectamente la diferencia entre tomar leche de un biberón y mamar, y prefiere que su madre esté cerca de él. El bebé puede oler a su madre y conoce la rutina. Es probable que obtenga mejores resultados si le pide al padre o a la niñera que le den el biberón con la leche que se extrajo, sin que usted esté presente.
Si comienza a agregar fórmula a la dieta de un bebé que se está amamantando, su producción de leche disminuirá de manera proporcional a la cantidad de fórmula que le dé a su bebé. En realidad, es decisión suya, pero piénselo bien y consulte a su médico antes de comenzar a utilizar fórmula, especialmente si su producción de leche se ha regularizado. Cualquiera sea su decisión, es importante que tenga presente que cualquier cantidad de leche materna, por pequeña que sea, es mejor que nada al momento de pensar en la protección de la salud de su bebé.


¿Cuándo amamantar a su bebé?

Alimente a su recién nacido hambriento a demanda, es decir, amamántelo cada vez que él quiera. Su bebé no mamará mucho cada vez que lo alimente en sus primeros días de vida, debido a que su estómago es muy pequeño, pero querrá hacerlo con frecuencia. La mayoría de los recién nacidos necesita mamar entre 10 y 12 veces en un período de 24 horas. En otras palabras, una vez cada hora a una vez cada tres horas.
Mientras se regulariza su producción de leche, despierte a su bebé para amamantarlo si duerme más de tres horas seguidas durante el día o cuatro horas durante la noche. De lo contrario, cuando despierte estará demasiado hambriento y no se alimentará bien. Cuando todo ya esté funcionando bien, su bebé será quien la despierte cuando lo necesite.

¿Cómo saber si su bebé tiene hambre? Busque indicios como:

El reflejo de búsqueda (el bebé abre la boca y gira la cabeza hacia donde piensa que debe estar el pecho de la madre)
Se arrima a su pecho
Realiza movimientos de succión o se lleva las manos a la boca
Llora (uno de los últimos signos de hambre, pero no es necesario esperar a que llore a gritos)
La leche materna es todo lo que el bebé necesita para alimentarse hasta el sexto mes de vida. Esa es la edad que la AAP (Academia estadounidense de pediatría) recomienda para introducir alimentos sólidos para complementar la dieta del bebé. Sin embargo, su bebé continuará obteniendo la mayor parte de su alimentación a través de la leche materna (o fórmula) hasta que cumpla un año de vida.


¿Qué cantidad es suficiente?

Al igual que muchas madres que amamantan por primera vez, es posible que usted no sepa cuándo su bebé ha mamado lo suficiente. Sabrá que su bebé se está alimentando si oye que traga a medida que mama. Otro indicio es lo bien que su bebé duerme después de mamar. Si ya está satisfecho y su pañal está limpio, es probable que su bebé se duerma inmediatamente después de mamar.
Otros detalles que indican que su bebé se está alimentando correctamente son los siguientes:

Moja alrededor de seis pañales al día después de mamar y produce heces blandas y de color amarillento entre dos y cinco veces al día hasta que cumple seis semanas de vida. Algunos bebés digieren tan bien la leche materna que sus deposiciones son muy poco frecuentes.
Su orina es de color amarillo pálido, en vez de amarillo oscuro o anaranjado.
Sus pechos se sienten blandos y "vacíos" después de amamantar a su bebé.
Es normal que el bebé pierda hasta un 10% de su peso al nacer, durante su primera semana de vida. Sin embargo, después de la primera semana, su bebé deberá aumentar de peso en forma constante y recuperar, por lo menos, el peso que registró al momento de nacer hacia el final de la tercera semana de vida. También en la tercera semana, su cara deberá comenzar a verse más redonda. Su médico pesará a su bebé en cada visita.

Si su bebé pareciera no estar creciendo o subiendo de peso en forma adecuada o si le preocupa que no esté recibiendo una cantidad suficiente de leche materna, póngase en contacto con su médico o acuda al centro de salud.


¿Qué cantidad es insuficiente?

Es posible que de vez en cuando usted sienta que su bebé no está recibiendo lo suficiente. Su bebé parece quedar hambriento aún después de mamar por largo rato y aunque usted sienta que sus pechos están "vacíos." Ésta es la forma en que la naturaleza hace que su producción de leche se adapte al ritmo de crecimiento de su bebé.
Para estimular adicionalmente el aumento de su producción de leche, amamántelo todas las veces que se lo pida. También es necesario que beba mayor cantidad de líquido y que descanse lo suficiente. Esto puede significar que durante uno o dos días usted tenga que dedicar la mayor parte del tiempo a amamantar y a descansar y no a otras actividades. Tenga la certeza de que su bebé estará bien siempre que mame con energía y siga orinando y defecando normalmente, tal como se lo hemos sugerido anteriormente.

Su cuerpo demorará entre 36 y 48 horas en adaptarse a las crecientes necesidades de su bebé. Su bebé es el encargado de mamar con frecuencia para proporcionar a su cuerpo las señales correctas. Por eso, déjelo hacer su parte. Si le ofrece un biberón, su bebé tendrá pocas ganas de mamar y su cuerpo no recibirá correctamente la orden de "aumentar la producción".

Toda madre que amamanta debe enfrentar breves períodos en los que su producción de leche no logra satisfacer la demanda del bebé. El método natural de satisfacer esta creciente demanda es hacer que el bebé mame. Relájese y disfrute de los ritmos que la naturaleza ha establecido.


Lactancia y trabajo

Si debe regresar a su trabajo, usted puede continuar alimentando a su bebé con leche materna. Extráigase leche una o dos veces al día mientras está en su trabajo y llévesela a su casa para dársela a su bebé al día siguiente. Nuestra recomendación es que lo haga. Es una buena forma de sentirse muy cerca de su bebé cuando deba ausentarse.
Hay muchas formas de extraerse la leche, con la mano, con un saca-leche manual o eléctrico. Amamantar con frecuencia en la tarde y en la noche servirá para mantener su producción de leche materna y le dará esa sensación tan especial de cercanía que extraña al estar en su trabajo.

Puede dejar la leche que se extrajo entre seis y ocho horas a temperatura ambiente o entre 3 y 5 días dentro de la hielera o refrigerador, si usted así lo requiere, puesto que contiene agentes naturales de conservación. Usted también puede congelar su leche para usarla más adelante, aunque al congelarla perderá algunas de sus propiedades necesarias para combatir las enfermedades. Aún después de haberla congelado, su leche mantiene la proporción más adecuada de sustancias nutritivas para su bebé. Descongele la leche dejándola a temperatura ambiente o poniéndola bajo un chorro de agua tibia. No vuelva a congelar la leche después de haberla descongelado.

Se debe agitar suavemente la leche que usted haya refrigerado, ya que la grasa tiende a separarse e irse hacia la superficie. Agítela hasta obtener una textura homogénea que pueda fluir fácilmente a través del chupón del biberón.

Asegúrese de que su lugar de trabajo cuente con una habitación limpia, privada y tranquila donde usted pueda extraerse la leche cómodamente. Ello será determinante en su actitud y en el éxito de su cometido. Si usted no dispone de un lugar con estas características, hágalo saber. Muchos patrones están dispuestos a ayudar si les informa lo que usted y las demás madres que amamantan necesitan en su lugar de trabajo. A cambio, un patrón dispuesto a colaborar obtiene una verdadera recompensa económica: un menor índice de ausentismo de padres que trabajan (como resultado de menos días de ausencia a causa de enfermedades de sus hijos), una mayor satisfacción de los empleados y también una mayor permanencia en el trabajo.

Ver también

Beth011173
Beth011173
12/3/04 a las 21:57

Jijijiji si que son interesantes verdad
Me alegro que te gustara a mi me fascinaron

Saludos

BETH LIA

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